El Sueño de un esclavo.
Alguna vez se han preguntado, porque en ocasiones hacemos cosas que realmente no nos gusta hacer y que sin embargo las seguimos haciendo, justificandonos con explicaciones banales, bueno pues, heme aqui, un claro ejemplo de como las personas pueden contradecirse en si mismas, y consigo mismas. Tal vez por ello, una amiga me hizo llegar este pequeño “Cuento para pensar”, y ciertamente, creo que cumplio su objetivo:
Sueño de un esclavo
“Voy paseando por un camino solitario, disfruto del aire, del sol, de los pájaros y del placer de que mis pies me lleven por donde ellos quieran.
A un costado del camino, encuentro un esclavo durmiendo.
Me acerco y descubro que está soñando, de sus palabras y gestos adivino… sé lo que sueña:
El esclavo está soñando que es libre.
La expresión de su cara refleja paz y serenidad.
Me pregunto…
¿Debo despertarlo y mostrarle que sólo es un sueño, y que sepa que sigue siendo un esclavo?
¿O debo dejarlo dormir todo el tiempo que pueda, disfrutando aunque sea en sueños, de su realidad fantaseada?
¿Cual es la respuesta correcta?
No hay respuesta correcta…
Cada uno debe encontrar la propia respuesta, y no hay lugar afuera donde buscarla.“
–Jorge Bucay.
En mi caso, si alguno de ustedes me ve durmiendo, y ese esclavo soy yo, despiertenme!!!!!